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Terra
La Coctelera

Quince días para tocar el cielo

Una mano no me basta, un millón no son suficientes, mirar el cielo con los ojos del alma, perfilar el espíritu y los sueños, sintonizar el corazón y la razón en frecuencia de amor y tolerancia.

Alcanzar la felicidad y disfrutar su dicha.  Tocar la blanca nube como tersa piel, escuchar la lluvia caer sobre el techo de los años con su suave voz.

Buscar figuras en el firmamento para afirmar el ser.

Afirmar quién soy, de qué estoy hecho, cómo vengo, para dónde voy, pero también, qué doy

Con la libertad para amar, dar, recibir sufrir y gozar 

de vivir eternamente el presente y sencillamente la vida.  El cielo eres tu.

Las cosas que dejé perdido

 

Hoy que hago un inventario de mi vida

Que escribo un punto aparte en mi camino

Recuerdo con cariño y nostalgia

Las cosas buenas, las cosas malas

que dejé antes de recordar este olvido

 

Las oraciones que mi madre buena

Sobre un muro en la cocina ajena

Ante mis múltiples excusas

me enseñaba con valor

 

Mi padre y sus poemas

Mis hermanos, las rabietas

La familia reunida por algún motivo

los días de dolor

 

La playita donde armaba

Mis castillos de arena

Aquel humilde pueblito

Donde pase mi infancia casi eterna 

La brisa, el mar  las gaviotas

mis amigos de enfrente

trabajando todos

Por soñar sin ataduras

Un futuro imaginario mejor

 

Mi primer viaje a la luna

Lo quería en unos labios

Cerré los ojos con fuerza, lo desee con ardor

Pero aquella vez no se me hizo el milagro, señor!

 

Después vino la bici, la escuela y el balón

Mucha calle, mucho fútbol -solía decir mi madre-

Pero nada comparado, como, cuando deje perdidos

Sin saberlo muchos años de mi vida, que hoy cobran valor

 

Ahora que miro atrás

Quiero recuperar las horas

Las que pase perdido, dormido. Ido

Sin un libro en la mano sin son y sin sabor

 

Deje una sonrisa en un chiste que no entendí

En una despedida, un abrazo se quedo truncado

Quise gritar y callé

Quise hablar y morí de pena

 

No recuerdo la esquina donde deje de mirarte

Ni el escondite donde perdí tus llaves

en la cárcel de los enredos de palabras creo

haber dejado las alas del alma

 

He buscado mil veces la palabra gracias

He preguntado una y otra vez por la  justicia barata,

Cuando toco decir,decidir e insistir

Y puse por delante ego y avaricia

 

Alguien dijo que deje mi alma y mi cuerpo

Enterrados en un rincón

Pero tuve tiempo al menos

de salvar el corazón

 

Dejo la sangre de mis labios, perderse entre mi boca

Para no armar un revuelo que empañe la alegría que me toca

 

La tranquilidad, la sonrisa y el amor

Andan por ahí

Las deje perder no por malo sino por temor

Las deje tiradas no por tonto sino por desamor

andan por ahí los puntos aparte, las comas.  Los signos de interrogación

Buscándome y poniendo avisos

Se busca al dueño de esta canción

  

.

CANCIÓN DEL AUTISTA Y LA TARADA, SOBRE UNA HISTORIA MÁGICA Y LOS SUEÑOS COMPARTIDOS.

 

 Había una vez un barco de sueños, que cruzaba el mar lleno de esperanzas.

La playa de donde zarpó estaba tejida de palmeras.  La arena era blanca, muy fina y brillaba con el sol.  El barco se balanceaba empujado por el viento amigo, sus velas se inflaban y las gaviotas revoloteaban alrededor del mástil presagiando buen viento y buena mar.

 

La proa se hundía en la blanca espuma, mientras, la nave veloz cruzaba las aguas cristalinas.  El día era radiante.  El cielo azul, el astro rey iluminaba cada rincón del océano y cardúmenes de delfines saltaban con entusiasmo alrededor de aquel símbolo de fina madera y liviano andar...La felicidad..

 

En otro extremo del mar, una nube muy negra y fría se cernía sobre una segunda nave.

Ésta construida de tablas muy derechas que parecían sin usar, seguía, sin perder la compostura, la senda imperdible que el camino le mostraba.

 

La nube parecía alcanzarla y destruirla, cuando en lontananza divisó lo que parecía un sueño, una hermosa nave venía a su encuentro, la nube y la tormenta parecían desatar su furia contra el rígido barco, cuando de la nada surgió un arco iris.  Las velas de ambas embarcaciones parecían cómplices del viento, volaban en vez de navegar.

 

La fuerza de una nave por acercarse a la otra y la energía que se creó en el ambiente, comenzó a formar un remolino de colores que agitó las aguas y los pensamientos...la madera crujía, los trapos ondeaban y soplaban con furia...eran  los vientos.  Cada vez se acercaban más y más los barcos, pero, cada vez la tormenta era mayor.  Por un instante todo parecía perdido, parecía que el mal tiempo se tragaría los sueños y la realidad sería más fría, pero el sol hizo un esfuerzo, los delfines nadaron más rápido, los colores fueron más intensos y en un momento de mágica locura se alzó ante ellos una ola tan grande como el amor y las naves se cruzaron en el camino justo, cuando el arco iris atravesó el agua y el momento y los colores y la luz, los pensamientos y la ternura, los sueños y los sentimientos se agrandaron de tal forma, por el efecto de lupa, que las dudas y los miedos se disiparon con la nube cuando esta se evaporó.

 

Cuando cruzaron el arco iris, sueños y realidades compartían una misma estructura.  Eran un solo barco, reforzado y hermoso.  Una realidad y un sueño fundidos en una gota de agua.  Una inolvidable isla que sirvió de refugio a las ilusiones y a las verdades. Un ángel del mar y de los vientos que acompañó a los barcos en sus travesías.  Un beso eterno que se durmió en tu piel. Una mirada que se quedó suspendida, con permiso del viento en altamar, una historia que comenzó pequeña como un detalle de niño hasta que se hizo grande y despertó ... como canción , como poema, como una sonrisa que te devuelve la vida.  Como una guitarra rescatada del mutismo y del olvido por un dueño autista y una musa tarada.

TU, MARIPOSA DE MIS SUEÑOS

 

Allá va la mariposa revoloteando, de casa, en casa de pared en pared, intentando con sus antenas derribar murallas y, con sus débiles alas, apaciguar tormentas, aunque, por desatar tormentos,  en su corazón...todo le salga al revés.

 Allá va la mariposa, volando con la torpeza del peor de los primeros, agradeciendo abrazos, abrazando sueños. Haciendo de su vida un milagro con la fe del carbonero. Manos sudorosas y corazón y cuerpo temblando de fuego y miedo.

 Todo la perturba, pero nada la amilana, ni siquiera la luz intensa de los fulgurantes faroles color cielo que la miran, la derriten, aceleran su vida y la acercan a su muerte.  Que acumulan sombras y luces, guardadas como insectos vivos y pasados, marchitos y recién plantados.

 Allá va la mariposa con su trasegar incógnito.  Con la desgracia incongruente de un contrasentido.  Fuerte para elevarse, débil para sostenerse.  Mariposa con ganas de quedarse en tu portal mullido.  

 Qué importa tocar la puerta, al fin y al cabo el llamado es un ruido, imperceptible, casi agónico, molesto. Cuando tratas de dormir por supuesto!

 ¿Qué lleva en su mente aquel insecto infeliz? Dice la abuela que las mariposas lo cuentan todo; muertes, vidas, viajes, desamores y también amores.  Entonces, no será tan infeliz.

 Allá va, Irremediable como algo que se tira, como algo que se hilvana.  Como un pase mágico. Al derecho y al revés, Como el amor.  ora está! ora no esta!  ora lo ves! ora no lo ves!

 ¡Como sus alas!...frágiles!... como de mariposa. Abiertas como un libro. Para acogerte y darte sosiego. Sonrisas, aventuras, huidas y encuentros.  Lo cierras y ahí termina.  Anhelado y prohibido.  Palpitante.

 El amor es como una mariposa. Ágil, efímero, dulce y doloroso.  Las has visto ensartadas, colgadas y pegadas contra la pared?  Nunca pierden la gracia, la compostura, la belleza, su candor

Aunque en su corazón no tengan ya ningún aliento, ambicionan un sueño... "sueño con realizar su sueño".

 Llevan y traen noticias, buenas y malas.  Baten alas al capricho.

Se sostienen y caen al vacío pero vuelven a levantarse como el ave fénix, pero en realidad, son mariposas.  Nunca se detienen a meditar en el gusano que fueron, pero, sí lo hacen para contemplarse en la belleza que comparten.  Son de la vida obras maestras y de la muerte maestras de la obra... ellas lo dicen, ellas lo cuentan, decía la abuela..."habrá un muerto"...

 Sus pecados: su sencillez, su silencio y sus tormentas.  Su gran anhelo; lograr por fin, que puedas fijarte en ellas. Su virtud; entregarlo todo, porque no tienen mucho tiempo.  No puede esperar tanto el tiempo.

 Las hay de todos los colores, como la gente.  De todos los diseños, como los sueños.  De todos los tamaños como nuestras culpas. Las hay fugases como una estrella y potentes como un deseo.

 Allá vas tu, mi mariposa...¿sabías que todos tenemos una? porque el alma vuela, como ellas.  Se siente en el estómago y te da vueltas y vueltas y te obliga a ser sincero, a reconocerte y a pensar ligero. Te estremece, tiembla y hace una gran fuerza, como ellas cuando apenas alcanzan a ser un mísero gusano del deseo.

 Luego de su lucha clandestina, de su batir de vida silenciosa, solitaria y perdida, el gran creador la premia con sus alas. Entonces es libre, pero no como el viento, sino, entre el viento, que la acompaña, que la lleva, que la arrulla, que le da su aliento.

 Por fin puede volar, por fin puede mostrarse y sin perder tiempo, pues su vida es corta, llena de valor y en un maravilloso y fascinante esfuerzo, logra milimétrica y sistemáticamente juntar y luego abrir, juntar y luego abrir sus alas para emprender el camino hacía su propio fin.

 Pero sus alas nunca se cierran...se juntan.  Se juntan y luego se abren, a la vida. Lo sabe y le gusta. Cerca del dolor, cerca del amor.  Cerca de la vida y de la hoguera, a un paso de los locos demonios.  Abuela, ¿cuándo enloquecieron los demonios? Abuela, sí están locos los demonios?

 Se les prohíbe acercase a la luz que es vida... y perdición, y aunque algunas logran cumplir el cometido, siempre es mejor enfrentarse al fulgor fascinante que enceguece y nos lleva a la perdición, que acabar los días prendidos de un oscuro intento por acallar al corazón y darle gusto a la razón.

 ¿Razón? ¿Acaso la razón no enajenó intentando convencer al corazón?... algo de eso cuentan... las manos, los labios, los ojos, las palabras, cómplices eternos del amor...debe ser que hay más...o al final, sólo uno son?.

 Allá va la mariposa que me gusta para que porte la belleza de mis sueños, y aunque por prohibidos demorarán para llegar a serlo, aún, con temor a la luz acabara cediendo. Acabarán siendo. Comenzará sintiendo!

 Sí! Cumplirá con el designio para terminar cediendo! Gusano, mariposa... y sueño.  sueño por fin con amarte para que tu historia siempre me tenga presente, para que al final, también mi presente cuente.

 Allá va la mariposa...

Allá vas.

...VIEJO

Al caer la tarde su sombra ya no lo perseguía.  Entendió que había andado tanto que ninguno de sus amigos seguía allí.  sólo el miedo a la muerte caminaba a su lado y habría de acostumbrarse a el o moriría solo en el intento por huir.  Al menos quedaban los recuerdos y en ellos, las sombras tenían eco de sonrisas.  Decidió ser uno de aquellos, para no morir cuando llegara el fin.

BUSCANDO CANCHA

 

Después de un recorrido bastante largo por cierto, Bajábase Don Quijote raudo de su caballo rocinante, cuando Dulcinea en la bienvenida sin querer, una mirada furtiva y de soslayo, con Sancho se cruzó.

Don Quijote que no era bobo, de reojo los miro y se hizo el de la vista gorda, para no llamar la atención.  Era hombre de grandes batallas y a esta, era imposible escurrirle el bulto.  Una nueva aventura estaba tejiendo el caballero hidalgo. O acaso la aventura era de otros?

Mientras, don quijote, ya con su verdadera identidad (pues andaba de pantuflas por la casa) leía y leía tratando de armar su próxima gran contienda, tal vez con alguna nave espacial, pues él ya estaba entrado en edad y el mundo en pleno auge, su dulcinea y su escudero aprovechaban para darse un paseito por los alrededores del barrio, quien sabe con cual excusa.

El flaquito se las olía, pero como estaba tan embebido en su lectura, tragando hojas y hojas del libro como loco, no prestaba mucha atención a las salidas de aquellos.  Además, aprovechaba ese tiempo para quitarse de encima la cantaleta de su amado yugo.

Pero quien sabe que andaba pensando el andante, qué vericuetos de su cerebro recorrían los pensamientos de tan extraordinario caballero. A las carreras y entre libro y libro pensaba en los deslices de su Amada y de Sancho el gordito.

¡Joder! -dijo con un español fluido y puro-, no puedo quedarme aquí leyendo historias de caballeros, sentado sobre esta misma piedra, donde yo a Dulcinea mi amor le he declarao, cuando se que ella está saliendo con el vecino del lado.  El que vive al frente de la trilladora el "Molino", un... dos... tres... -dijo las palabras mágicas! y a volar otra ves, a soñar con sus molinos de viento, con el caballero del verde gabán, con las posadas y con sus batallas infructuosas. 

Por la tarde y cansaditos llegaron los paseadores, abrieron la puerta de tajo, cruzaron la sala y entraron al refugio del caballero, sorprendidos observaron como los libros estaban regados por el piso, el hombre, sentado en la sillita al pie de la cama, con la mano junto a la lámpara, con la mirada fija en un rincón, lápiz en mano y un dibujo sobre la mesita del cajón.

Dibujó un coliseo romano...o algo así... ( primera parte)

Miedo de soñar

 

Si cuando te abrazo no hay distancia, porqué el miedo de soñar

No hay edad, no hay estatura, solo esta fuerza interna que me hace vibrar.

 Solo esta emoción en el pecho y en el corazón

Mil estrellas y la luna, mil encuentros, mil caricias, mil detalles en el cielo y mil excusas

Y un lucero que entiende el idioma de la luna

 Por si los sueños y las dudas, me acercaré a tu piel

No te haré daño solo bien

Pues, no me atrevería a provocar ninguna herida en la rosa más hermosa del jardín

Y como un noble guerrero bailaré bajo la luna llena, la danza de los dulces sueños para luchar por este amor.

 Me embriagaré de sueños para robarle a la imaginación caricia, besos

Y tu tierno corazón.

Los fríos cálculos

Bajo la lupa de los fríos cálculos, la vida es tan fácil como la resolución de una simple ecuación.  Muchas X muchas Y, gran cantidad de variables, intercambio de signos; lo positivo se vuelve negativo, lo negativo...también.  muchas restas pocas sumas.

 Se multiplica por dos y se divide la unidad, todo se convierte a la mínima expresión y se eleva a la máxima potencia ( máxima explosión)

 Se despeja la incógnita y se equilibra la ecuación

 Al final la incógnita es un número más y la constante 1 es un sueño reducido a la mínima expresión

 Utiliza la constante como variable de los signos

 sí y sólo sí despejas X , salta el equilibrio y si encierras a Y entre paréntesis el error se eleva y se duplica a la máxima potencia

 por eso hay que buscar paso a paso el común denominador... solo entonces se resolverá el problema hasta el infinito.